A la hora de la leche: "Tarzanito", el éxito radial de los cincuenta.



   

tarzanito

   


Para muchos argentinos que eran pibes en los primeros años de la década del 50, la hora de tomar la leche trae ecos de chocolatada y bramidos de elefantes. De lunes a viernes, a las 17.30, la empresa de leche chocolatada Toddy auspiciaba, por Radio Splendid, "Tarzán", un radioteatro de quince minutos que pronto ganó la afición de los chicos de la época.

Al grito de "Tarzán y Toddy para todos", los pibes se prendían a la radio para escuchar el serial de aventuras del rey de la selva. Era tal el auge, que llegaron cartas a la radio para que el programa empezara más tarde, para que los chicos pudieran llegar del colegio, lo que llevó a correr el programa empezó media hora más tarde, a las 18 hs. 

El protagonista principal, Tarzán, era interpretado por César Llanos; Juana, era Mabel Landó; Alfredo Navarrine, el Profesor Philander;  Miguel Banni, el Profesor Darnot y Carlos Alberto Dussó, el indio Wali. Pero una de las estrellas del programa era, Tarzanito, el hijo de Tarzán, incorporado al programa tras un concurso organizado por la revista Billiken, que no fue otro que Oscar Rovito

Hace pocas semanas, "La Nación" reunió a dos sobrevivientes de ese elenco, Oscar Rovito y Mabel Landó, en un colorido reportaje del que sacamos gran parte de la información de esta nota. Salvo Rovito, Landó y Dussó (al que los nombrados le perdieron el rastro), el resto de los protagonistas de ese éxito radial, ya ha fallecido. 

Del equipo tras los actores, cabe rescatar a Antonio Luza,  productor y hombre de la empresa Toddy, y el guionista y director Jorge Rey, de carácter fuerte (según recuerda Landó). 

Pero la estrella tras bambalinas era Martín Clutet (luego director de cámaras en TV), encargado de los efectos especiales, tarea que alguna vez supo desempeñar Alberto Olmedo en sus inicios. Y los sonidos de sala estaban a cargo de un maestro del medio, el gran Ernesto Catalán, toda una leyenda en la radiofonía nacional. 

Era muy pintoresco los gritos, en segundo o tercer plano, alejándose del micrófono; el ruido de pasos en las malezas (hechas con un lampazo de hojas de papel, removidas dentro de una gran palangana) y las sopapas manipuladas en dos fuentones llenos de agua, que simulaban el paso del elefante Tantor, siempre acompañada con la frase: "Uge, Tantor, uge" (algo así como "Huye, Tantor, huye", en lengua ignota). 

Pese al éxito, los anunciantes tenían la idea de que el programa no era escuchado por nadie. A Jorge Rey, se le ocurrió hacer un desfile por la Av. Santa Fe, el día de la primavera, con el elenco caracterizado para ir a la selva. Fue tal la repercusión que, se cuenta, ese fue el origen de los festejos del día de la primavera en Buenos Aires. Tal concurrencia llevó a decir al entonces Presidente Perón: "Pero, caramba, ésos llevan más gente que nosotros"

Pese al éxito del desfile, los productores no le dieron el aumento de sueldo que pedían los actores, planteo salarial que se repitió en 1955, con igual resultado. Casi todo el elenco renunció y el programa, con otras voces, sólo resistió poco tiempo más, luego de cinco años de ocupar las tardes de los chicos porteños. 

FUENTES: 

"Días de radio" de Carlos Ulanovsky, Marta Merkin, Juan José Panno y Gabriela Tijman (Espasa Calpe)

"Tarzán, un clásico inolvidable" nota publicada en "La Nación" del 21.12.03


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